Diabetes en perros

Para saber que es la diabetes tenemos que comenzar explicando cómo funciona el metabolismo de un perro que no tiene esta enfermedad.

Durante la digestión de los alimentos estos se descomponen en componentes que pueden ser utilizados por el organismo. Unos de los componentes son los carbohidratos que al descomponerse se transforman en azúcares, entre ellos la glucosa. Las células absorben la glucosa que viaja en la sangre para obtener energía.

 

Para que esas células puedan asimilar la glucola es necesaria la hormona insulina que se produce en el páncreas. 

Un perro puede ser diabético porque su páncreas no fabrica la insulina suficiente o porque algunas de sus células corporales no la produzcan.

Las consecuencias que esto puede tener es que las células no obtengan la glucosa que necesitan. También se podrían observar unos niveles muy altos de glucosa en sangre.

Síntomas

Las heridas en perros con diabetes pueden tener una curación más dificultosa

Cataratas producidas por los altos niveles de glucosa en sangre.

Malestar general, vómitos y náuseas

Aliento con olor a acetona

Infecciones de vejiga

Diagnóstico

Si se detectan varios de estos síntomas lo mejor es acudir al centro veterinario y realizarle unos análisis de sangre al perro, para conocer su nivel de glucosa en sangre.

Tratamiento

Si el páncreas produce poca insulina o no la produce, esta tendrá que ser administrada mediante inyecciones. La insulina tiene que ser administrada por el dueño del perro, todos los días en el mismo momento del día. El perro deberá ingerir su comida justo antes de administrársele la inyección y alrededor de 7 u 8 horas después de esta. 

La dosis inicial la deberá recomendar el veterinario de acuerdo con el peso del animal y sus niveles de glusosa. Después de realizar un seguimento la dosis se irá ajustando y el perro deberá acudir al veterinario para revisiones cada 3 meses. 

Hipoglucemia

Este término denomina la falta de glucosa en sangre. Esta situación se puede dar por dos motivos. La dósis de insulina es demasiado alta en sangre o el animal ha ingerido poca comida. Otros factores como excesivo ejercicio pueden dar lugar a la falta de glucosa ya que esta se quema cuando el organismo tiene mucha actividad. Los síntomas de esto pueden ser varios: inquietud o decaimiento dependiendo del carácter del perro, temblores, hambre y en los casos más graves convulsiones y pérdida de conocimiento. 

Si se dan estos síntomas lo más adecuado es proporcionarle algo de comida lo más pronto posible y si no es posible que la ingiera, deberás suministrarle glucosa en polvo en su lengua directamente. La dosis correcta es la de 1 gramo por cada gramo del perro.

El periodo de  más riesgo para sufrir una hipoglucemia son las 3 a 7 horas transcurridas tras la administración de la insulina.

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